HEMBRAS ARTIFICIALES COMO PAREJA

1 junio 2013

Autómata del siglo XVIII.

Autómata del siglo XVIII.

Las primeras mujeres que aparecen en la Biblia (Lilith y Eva) pueden estar compuestas de una materia tan banal como el barro, pero el soplo de Dios les otorga un poder inigualable, la vida. Sin duda, son imperfectas, ignorantes, incluso malvadas, pero respiran, piensan, hablan y plantean exigencias a su pareja e incluso al Creador, que pueden no ser atendidas y con frecuencia son condenadas, pero que ellas mismas articulan. Las hembras que los seres humanos (siempre hombres) han intentado armar, en cambio, desde la mitología hasta el mundo real, no suelen ser tan convincentes, ni llegan a gozar de independencia.

Los autómatas de aspecto masculino que poblaron el imaginario del siglo XVIII, no pasaban de ser artefactos recreativos destinados a las fiestas palaciegas y los parques de diversiones, curiosidades mecánicas, capaces de aparentar una inteligencia que solo llegaban a manifestarse gracias a los operadores humanos que se escondían en su interior (como sucedía con el célebre jugador de ajedrez de Wolfgang von Kempelen). Se trataba de un fraude simple y llano. Leer el resto de esta entrada »