NOVIAS COMPRADAS, VENDIDAS, ROBADAS

17 junio 2016

En aquella época, las mujeres casadas se ponían una cinta en el cabello o un collar que estaba compuesto de monedas en forma de cadena. Las monedas solían ser parte de la dote de su matrimonio cuando se casaban. Era una costumbre establecida que al menos algo del precio de la dote sería dado a la novia, además de cualquier otro regalo personal de los padres a la novia. (Lucas 15:8)

William Dyce: Jacob y Raquel

William Dyce: Jacob y Raquel

Armar una pareja humana es un asunto que exige asumir complejas responsabilidades a las partes involucradas. Los acuerdos que permiten la vida en común, no prosperan sobre cualquier base, porque la comunidad tiene mucho que decir. Algunas culturas exigen de la familia de la novia, que compense al novio por los gastos en que habrá de incurrir al casarse. Otras culturas, en cambio, exigen que el novio pague por el privilegio de llevarse a la novia.

En la Biblia, Jacob no puede pagar al contado la dote que le exige Labán, su probable suegro, para casarse con su prima Raquel. Por lo tanto le ofrece la alternativa de trabajar siete años para él, sin cobrarle nada (ni tocar a la novia) mientras tanto. El rey Saúl exige a David algo todavía más incómodo para entregarle en matrimonio a su hija Mikhal: el pretendiente y futuro rey, debe presentarle 100 prepucios cortados a los enemigos filisteos. Lee el resto de esta entrada »

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