EL DOLOR EN PAREJA

26 enero 2010
Michael Haneke: Amour

Michael Haneke: Amour

En Amour, el filme de Michael Haneke, una pareja anciana sufre de dos maneras el deterioro de la edad. Mientras la mujer se hunde en el mutismo y la voluntad de desaparecer, el hombre intenta sostenerla sin pedir ayuda a nadie, hasta que se rinde y la ayuda a morir. ¿Es el último acto de amor de una pareja que ha resistido junta durante medio siglo? En todo caso, se trata de un gesto extremo, paradojal, que hace retroceder a muchos espectadores y no obstante completa la dedicación de uno por el otro.

Si hay un dolor insidioso, es el que comparten las parejas humanas, donde uno de los integrantes sufre y el otro quizás lo acompaña, lo asiste día tras día, le dedica su vida, intenta consolarlo, pero no por eso logra evitar o aminorar el sufrimiento de quien ama. Es un dolor que afecta al que lo experimenta y también, de rebote, a quien lo observa y trata de aliviarlo (no siempre con éxito), desde una distancia tan corta, que difícilmente puede pasarle desapercibida ninguna circunstancia del tormento. No por nada, los torturadores han incluido tradicionalmente entre sus prácticas más eficaces, causar dolor a parientes y amigos, para ablandar la resistencia de aquellos a quienes esperan que confiesen. Lee el resto de esta entrada »


LA PAREJA EN LA TRADICIÓN CRISTIANA

20 enero 2010

Matrimonio en sepulcro romano

Son verdaderamente dos en una sola carne y donde la carne es única, único es el espíritu. Juntos rezan, juntos se arrodillan, juntos practican el ayuno. Uno enseña al otro, uno honra al otro, uno sostiene al otro. (Tertuliano)

El hombre es la cabeza de la mujer, del mismo modo que Cristo es la cabeza del hombre. (Tomás de Aquino).

Hay religiones orientales que toleran o promueven el disfrute de la sexualidad humana, pero las monoteístas no se cuentan entre ellas. Para la tradición del cristianismo, resulta legítimo el emparejamiento humano, siempre y cuando se efectúe con fines reproductivos y en el interior de un matrimonio celebrado ante la Iglesia, que garantiza el cumplimiento de un contrato de asistencia y compañía, hasta que la muerte separe a los contrayentes. Gracias al acuerdo solemne, que pone a Dios como testigo, el hombre se compromete a mantener y orientar a quien acepta como su esposa, mientras la mujer accede a que ese único hombre utilice su cuerpo como instrumento para aplacar la concupiscencia, vale decir, para evitar males mayores, tales como el adulterio efectivo o el abandono a pensamientos pecaminosos. Lee el resto de esta entrada »


PAREJAS ABIERTAS

16 enero 2010

Tilda Swinton y John Byrne

¿Para qué tomarse el trabajo de formar una pareja, cuando se aspira a mantener una libertad de acción de sus integrantes, que hallaría menos limitaciones en la soltería? Primera hipótesis: la sociedad no suele aceptar que los individuos permanezcan célibes, exceptuando aquellos que se dedican a la vida religiosa (que suele ser entendida como la vida en pareja con la divinidad). Segunda hipótesis: habrían descubierto su insatisfacción respecto del esquema de la pareja tradicional, solo después de haber establecido una. Lee el resto de esta entrada »


DISPAREJAS DEL ABUSO

14 enero 2010

Fiodor Dostoyevsky

A mis ojos estaba ella hasta tal punto humillada, que a veces me inspiraba compasión, aunque, por otra parte, el pensamiento de su humillación me resultaba decididamente grato. Sí, sí, me agradaba pensar en nuestra desigualdad. (Fiodor Dostoyevsky: La mansa)
 
Pocos artistas han trabajado como Dostoyevsky la materia oscura de la injusticia de las relaciones de pareja, hasta revelar la intensidad del goce desigual que depara a hombres y mujeres. La pareja dispar que forman alguien que domina a otra persona y alguien que acepta sin chistar ese dominio (tal vez quejándose de vez en cuando, pero no haciendo nada para cambiar la situación), disfruta de una estabilidad que suele negársele a otras parejas basadas en la igualdad de aportes o la negociación objetiva de acuerdos entre las partes. Lee el resto de esta entrada »

ESPACIO COMPARTIDO CON LA PAREJA

8 enero 2010
Imagen publicitaria comienzos siglo XX

La separación temporal es útil, ya que la comunicación constante origina la apariencia de monotonía que lima la diferencia entre las cosas. Hasta las torres de cerca no parecen tan altas, mientras las minucias de la vida diaria, al tropezar con ellas crecen desmesuradamente. Lo mismo sucede con las pasiones: los hábitos consuetudinarios que como resultado de la proximidad se apoderan del hombre por entero y toman forma de pasión, dejan de existir tan pronto desaparece del campo visual su objeto directo. Las pasiones profundas (…) recuperan su vigor bajo el mágico influjo de la ausencia. (Karl Marx: carta a su esposa Jenny von Westphalen)

No cuesta mucho entender que la gente se atraiga y por lo tanto se acerque, pero la idea de compartir durante la mayor parte del tiempo posible, el espacio disponible con la pareja, no siempre ha sido vista como la forma ideal de disfrutar la vecindad de la persona amada, para tocarla, dialogar y experimentar con ella todas las alternativas de la comunicación humana. Para algunos, se trata de una decisión atemorizante, que amenaza con trastornar todos sus hábitos de vida. Lee el resto de esta entrada »


PAREJAS EN TIEMPOS DE CAMBIOS

3 enero 2010

Las parejas humanas se establecen, de acuerdo a la atracción sexual que permite la continuidad de la especie, desde mucho antes de la Humanidad existiera. A pesar de la base biológica de la relación, no son siempre las mismas estructuras. En épocas convulsionadas, en las que se discuten y rechazan ideas que hasta entonces se aceptaban, en las que se intenta establecer nuevas maneras de organizar la sociedad, los roles que habitualmente se atribuyen a los hombres y las mujeres pierden su rigidez habitual y permiten atisbar otro tipo de relaciones (que alientan a unos pocos a experimentarlos e intimidan al resto).

La Revolución mexicana de comienzos del siglo XX fue una de estas etapas que combinan la inseguridad social con la aparición de parejas no convencionales.

Jerónimo Hernández: Soldaderas

Popular entre la tropa era Adelita, / la mujer que el sargento idolatraba, / porque a más de ser valiente era bonita / y hasta el mismo coronel la respetaba. (Anónimo: Adelita) Lee el resto de esta entrada »