AMORES QUE DEJAN SU MARCA

25 mayo 2016
Franco Zeffirelli: Romeo and Giuliet

Franco Zeffirelli: Romeo and Giuliet

El primer amor deja su marca no pocas veces indeleble en la memoria, porque en el momento en que se lo experimenta, no hay otras experiencias con las cuales sea posible compararlo. El último amor suele ser recordado también, por las razones opuestas: clausura una etapa que no volverá abrirse. Ambos establecen dos límites que los diferencian del resto de las relaciones en las que alguien pudo involucrarse, sobre todo cuando esas relaciones fueron muchas y por ese motivo tienden a confundirse unas con otras.

El énfasis que se le otorga en tantas culturas a la virginidad femenina, o más bien a su pérdida por la penetración sexual de un hombre, manifiesta la posibilidad de que alguien pueda quedar marcado por el resto de su vida, gracias a un accidente que en muchos casos podría evaluarse como bastante trivial, si no acarreara embarazo. Nada más distante de la realidad. Esa marca oculta era el objeto de inspecciones minuciosas de casamenteras y maridos. Aquellas mujeres intactas, valían por esa única circunstancia más que las otras. Las marcadas, en cambio, dejaban de ser aptas para el matrimonio y el respeto, eran denunciadas ante la comunidad y quedaban libradas a la opción de prostituirse para sobrevivir. Leer el resto de esta entrada »


TANGOS DE AMORES NO CORRESPONDIDOS

13 mayo 2016

baile2Durante la primera mitad del siglo XX, en Argentina y otros países del continente americano, desde las radios y los discos de 78 rpm surgían voces masculinas fáciles de identificar, carentes de presencia física, que resultaban tanto más seductoras por ofrecerse incompletas, cuando las comparamos con los abrumadores recursos audiovisuales que acompañan, magnifican y no pocas veces suplen el desempeño vocal de los cantantes de hoy. En Argentina eran artistas como Hugo del Carril, Charlo, Héctor Mauré, Alberto Marino, Raúl Berón, Julio Martel, Agustín Irusta. Edmundo Rivero, Roberto Rufino y otros.

Esas voces no necesitan el apoyo de imágenes minuciosamente elaboradas, ni bandas sonoras apabullante; en ocasiones apenas acompañadas por algunas guitarras, narraban historias emocionantes, con frecuencia melodramáticas, que solicitaban la participación imaginaria de quienes las oían. ¿Cómo no sentirse involucrado? No costaba demasiado asociar la memoria de recuerdos personales, identificarse con las situaciones de la realidad planteadas por los versos. Leer el resto de esta entrada »