PAREJAS IMAGINARIAS (II): NIÑOS, ARTISTAS, AMIGOS DIABÓLICOS

29 junio 2019

Samuel Clemens (luego Mark Twain) adolescente

-¡Chico del diablo! ¿Cuándo acabaré de aprender sus mañas! ¡Cuántas jugarretas como esas me ha hecho y todavía me engaña! Las viejas bobas somos más bobas que nadie! (…) Parece que adivina hasta dónde puede atormentarme, antes de que llegue a montar en cólera, y sabe el muy pillo, que si logra desconcertarme o hacerme reír, todo se acaba, porque no soy capaz de golpearlo. (…) Tiene el diablo en el cuerpo. (Mark Twain: Las aventuras de Tom Sawyers)

Habla la tía Polly y tal vez alguien cercano al escritor Mark Twain, que de acuerdo a su testimonio tuvo en la infancia un amigo imaginario, a quien le atribuye el calificativo de enemigo imaginario, porque debía ser Satanás, compañero de travesuras que horrorizaban a los adultos bien pensantes de una comunidad provinciana similar a la de Tom Sawyer y Huckleberry Finn. Creativos, insubordinados, los niños de la ficción no consiguen ser controlados por sus parientes y educadores. La disciplina escolar les resbala y las amenazas de castigos en el más allá que profiere del pastor protestante no los hacen retroceder. No se necesita mucho más para convencer a los adultos y ellos mismos que tienen el diablo en el cuerpo. Promediando el siglo XIX, en los EEUU, esa convicción no conduce a la hoguera, como había ocurrido en el pasado. Solo se esperaba que al crecer, los jóvenes entraran en razón, olvidaran sus tonteras y se incorporaran a la conservadora sociedad que los había traído al mundo. Lee el resto de esta entrada »


PAREJAS IMAGINARIAS (I): LOS ADULTOS Y SUS FANTASMAS

24 junio 2019

In memorian A.M.E.G.C.

Francisco de Goya: Aquelarre

Durante la Edad Media, cualquier relación que se confesara o sospechara de un ser humano con alguien (algo) que se supusiera de otro mundo, siempre y cuando no fuera un ángel o las figuras de la religión oficial, era entendida como proveniente del Demonio y se la reprimía sin piedad, para evitar que el daño que pudiera causar el Maligno se extendiera por la comunidad cristianizada. Las brujas, de acuerdo a la creencia ampliamente difundida, habían sellado en el curso de los aquelarres nocturnos del Sabath, un pacto con las potencias oscuras, a quienes entregaban sus almas por la eternidad (imposible imaginar un precio más alto) en la esperanza de obtener favores en este mundo, como el de volar o causar daño a sus enemigos, que de otro modo les hubieran estado negados. Lee el resto de esta entrada »