¿PAREJAS CONCERTADAS O ATRACCIÓN CIEGA? (I): OPORTUNIDADES Y LÍMITES

26 julio 2017

Marc Chagall: Los novios de la Torre Eiffel

Las parejas arregladas por las familias, gozan en Occidente de mala imagen, desde el romanticismo del siglo XIX. La modernidad alimenta la ilusión de seres humanos independientes, que subordinan todo al impulso del enamoramiento, en su búsqueda de una felicidad inmediata e inexplicable. Otras alternativas, como las ofrecidas por las casamenteras y otros intermediarios, que dependan de la razón e incluyan el consenso de la comunidad, son vistas como anacrónicas, inútiles y hasta opuestas a la felicidad. ¿Por qué recurrir a intermediarios, cuando los involucrados en una pareja están convencidos de conocer mejor que nadie sus propios intereses?

Los judíos conservaron la tradición de las casamenteras, mujeres maduras que durante la diáspora de su pueblo viajaban de aldea en aldea, promoviendo la formación de parejas que de no ser por ellas no se hubieran conocido. Gracias a ellas, la gente de su colectividad no se quedaba soltera, ni (lo que resultaba más lamentable aún) se casaba con personas de otros credos, una circunstancia que anunciaba el debilitamiento de una cultura milenaria. Lee el resto de esta entrada »