LA PAREJA DE PIGMALION

23 noviembre 2009
 

Ernest Normand: Pigmalion y Galatea

Pigmalion se dirigió a la estatua [de Galatea] y al tocarla, le pareció que estaba caliente, que el marfil se ablandaba y que deponiendo su dureza, cedía a los dedos suavemente, como la cera se ablanda a los rayos del sol y se deja manejar con los dedos. (…) Volvió a tocar la estatua otra vez y se cercioró de que era un cuerpo flexible y que las venas daban sus pulsaciones al explorarlas con los dedos. (Ovidio: Las Metamorfosis)

 

Hay una fantasía flotando, tenaz, en nuestra cultura, desde hace siglos: la de que el hombre creó a la mujer. Y otra aún más osada, que procede ella: la de que el hombre produce criaturas femeninas más hermosas y mejores que las mujeres, con las que puede sustituir a éstas para lo bueno y para lo malo, para el amor sublime y la paliza mortal. (Pilar Pedraza: Máquinas de Amar) Lee el resto de esta entrada »

Anuncios