SOLEDAD DE LOS SANTOS

8 octubre 2012

Matías Grunewald: Tentaciones de san Antonio

Hay culturas marcadas por la perturbadora imagen inicial de que el pecado y la ruina de la especie humana provienen nada menos que de la vida en pareja. Adán hubiera sido inmortal y feliz, de no haber escuchado a la tentadora Eva, que lo acompañaba como su esposa y lo empujó a la perdición, se les dice a los judíos, cristianos y musulmanes, apoyándose en textos que todos ellos consideran sagrados.

Hombres y mujeres se necesitan para procrear y (en no menor medida) también para darse compañía y dialogar. Eso no quita que exista una fundamental desconfianza entre unos y otras, ni que se plantee desde las tribunas más autorizadas la soledad de los santos como el ideal supremo al que un individuo virtuoso debería aspirar. Lee el resto de esta entrada »