INEVITABLES DESILUSIONES DE LA VIDA EN PAREJA

11 junio 2015

El desengaño camina sonriendo detrás del entusiasmo. Germaine de Stael)

Gustave Dore: Cenicienta

Gustave Dore: Cenicienta

En los cuentos de hadas que se le cuentan a los niños, sin preocuparse de las expectativas respecto de la vida real que se siembran en ellos, Cenicienta, Blancanieves o incluso la Bella Durmiente, son figuras con las que resulta imposible no identificarse. Ella encuentran a sus respectivos príncipes, llegados no importa de dónde, que se enamoran a primera vista y las conducen al altar. Gracias a estos hombres, las jóvenes comienzan a disfrutar una etapa de felicidad ininterrumpida y prolongada, en la que nadie ronca en las noches, ni toma decisiones inconsultas al organizar unas vacaciones, ni se le ocurre cometer infidelidades, ni se enreda en discusiones por estupideces que mejor se hubieran dejado pasar.
Los cuentos de hadas prometen, a quienes los oyen en el momento en que son más impresionables, que es deseable y posible ser felices y comer perdices ilimitadamente. ¿Solo perdices todos los días? El privilegio de alimentarse exclusivamente con un ave de caza que cuesta conseguir, aunque sean preparadas de mil maneras por los chefs de palacio, promete derivar pronto en una monotonía insostenible o en hambruna. Lee el resto de esta entrada »

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