LANCELOT, ELAINE, GINEBRA Y ARTURO

8 diciembre 2010

Walter Crane: Lancelot y Arturo

En la literatura del Medioevo cristiano, las parejas que más atractivas resultan para los contemporáneos, son aquellas que involuntariamente, víctimas de algún hechizo o cegadas por la pasión amorosa, se ponen al margen de las convenciones sociales, y en lugar de suspirar por aquellos a quienes aman y sin embargo renuncian, se dedican de convertir en realidad sus deseos eróticos. Aunque de algún modo son héroes admirados por aquellos que conocen su historia, quedan simultáneamente marcados como réprobos. Lejos de permanecer impunes, sus actos reciben un castigo proporcional a las faltas que cometieron.

Tristán e Iseo disfrutan un amor compartido, al precio de incurrir en una traición a la confianza que depositó en ellos el prometido de la mujer. Es una pareja que no puede ser aceptada por los cánones morales de la sociedad medieval. Tampoco Abelardo y Eloísa pueden estar juntos, ni siquiera para continuar sus búsquedas intelectuales, dado el peso de la opinión dominante, que no perdona a un sacerdote renunciar a sus votos de celibato, como no le perdona a una mujer pretender convertirse en intelectual. La castración del hombre no se considera una crueldad innecesaria, sino un recordatorio de lo que se esperaba y pese a todo, se exige de él. Lee el resto de esta entrada »

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