AMORES QUE DEJAN SU MARCA

25 mayo 2016
Franco Zeffirelli: Romeo and Giuliet

Franco Zeffirelli: Romeo and Giuliet

El primer amor deja su marca no pocas veces indeleble en la memoria, porque en el momento en que se lo experimenta, no hay otras experiencias con las cuales sea posible compararlo. El último amor suele ser recordado también, por las razones opuestas: clausura una etapa que no volverá abrirse. Ambos establecen dos límites que los diferencian del resto de las relaciones en las que alguien pudo involucrarse, sobre todo cuando esas relaciones fueron muchas y por ese motivo tienden a confundirse unas con otras.

El énfasis que se le otorga en tantas culturas a la virginidad femenina, o más bien a su pérdida por la penetración sexual de un hombre, manifiesta la posibilidad de que alguien pueda quedar marcado por el resto de su vida, gracias a un accidente que en muchos casos podría evaluarse como bastante trivial, si no acarreara embarazo. Nada más distante de la realidad. Esa marca oculta era el objeto de inspecciones minuciosas de casamenteras y maridos. Aquellas mujeres intactas, valían por esa única circunstancia más que las otras. Las marcadas, en cambio, dejaban de ser aptas para el matrimonio y el respeto, eran denunciadas ante la comunidad y quedaban libradas a la opción de prostituirse para sobrevivir. Lee el resto de esta entrada »

Anuncios

MUJERES BRAVÍAS Y TAIMADAS

18 enero 2011

 

Richard Burton y Elizabeth Taylor: The Taming of the Shrew

Un pariente mío me ha contado que lo quieren casar con una mujer muy rica y más ilustre que él, por lo que esta boda le sería muy provechosa, si no fuera porque, según le han dicho algunos amigos, se trata de una doncella muy violenta y colérica. (Don Juan Manuel: El conde Lucanor)

Don Juan Manuel contó a comienzos del siglo XIV la historia del hombre desprovisto de dinero que ve la oportunidad de mejorar su condición, mediante un matrimonio con una mujer a la que nadie quiere, comenzando por el padre que la crió y deberá dotarla de un patrimonio. Durante la noche de bodas, el joven marido, que es presentado por el narrador como el héroe de la historia, ordena a su perro que le traiga agua para lavarse las manos. Como no le obedecen, lo ataca con la espada desenvainada y lo decapita, ensangrentando la casa entera. A continuación vuelve a sentarse y hace algo no menos cruel con un gato y el único caballo de su propiedad. Aterrorizada, antes de que le digan nada, la mujer va en busca de agua, luego sirve la comida y se mete sin chistar en su cama. Gracias al sacrificio de varios animales domésticos, la joven esposa ha aprendido la respuesta que se espera de ella: oír y obedecer de inmediato al marido. Lee el resto de esta entrada »