CANCIONES DE LA PAREJA SOMETIDA (II): EL HOMBRE ENTRONIZADO

31 agosto 2018

Jacques Demy / Jean Cocteau: El bello indiferente

MUJER: No soy de esas mujeres que no hace más que interrogar e interrogar y que siguen a los hombres hasta enterarse de lo que quieren saber. No temas. (…) El señor hace lo que le da la gana y la señora debe quedarse en el hotel, encerrada bajo siete llaves… ¡Entendido! Antes no lo comprendía; ahora sí. (Jean Cocteau: El bello indiferente)

En el pasado, tal vez las mujeres tuvieran un Dios aparte, puesto que dentro del hogar, considerado su feudo (y al mismo tiempo su prisión) las obligaciones que le habían sido asignadas eran tantas y sus derechos tan escasos, que cuesta imaginarlas capaces de sobrevivir en una cultura convencida de que todas ellas (si exceptuamos a María) calificaban como seres humanos de segunda clase, a los que unos casos se protegía y en otros se abusaba, de acuerdo al humor masculino. Quizás las mujeres del pasado no consideraran que entre sus opciones de vida figuraba la posibilidad de enfrentar de igual a igual a sus parejas y reclamar atención a sus necesidades, por injusto que fuera el trato al que estuvieran sometidas.  Ni sus madres o amigas lo habían intentado con demasiado éxito, ni los guías espirituales de los templos que frecuentaban las alentaron nunca a cometer tal desatino, ni los correos sentimentales de las revistas femeninas hubieran convalidado ensoñaciones tan absurdas como esas. Lee el resto de esta entrada »


EN BUSCA DE LA PAREJA IDEAL

13 noviembre 2013

Las cosas de la vida / contigo se viven mejor. / Todo es amor / si estamos juntos los dos / porque tomados de la mano / no hay nada en el mundo igual. / Siempre seremos la pareja ideal. (Marco Antonio Solís)

Dante y Beatrice

Dante y Beatrice

A pesar de las estadísticas contundentes de divorcios y separaciones, no obstante los altos porcentajes de fugaces uniones de hecho, que suelen ser informados por la prensa y los reality shows de la televisión, las canciones de amor del pasado y la actualidad siguen difundiendo la utopía de una relación perfecta entre dos, que todos los días se da inexplicablemente y constituiría el mayor logro personal para cualquiera.

Una vez que el amor une a una pareja, se sugiere, esa pareja se mantiene sin mengua por el resto de la vida de sus integrantes. Con esto se refuerza sin decirlo (y es probable que también saberlo) al mito platónico de La Caverna, donde los seres humanos que en su origen eran dobles y fueron separados por Zeus, tienden a reencontrar la mitad perdida. Al reencontrarla, recuperarían el estado inicial que no dejan de añorar. Lee el resto de esta entrada »


PAREJAS ABIERTAS

16 enero 2010

Tilda Swinton y John Byrne

¿Para qué tomarse el trabajo de formar una pareja, cuando se aspira a mantener una libertad de acción de sus integrantes, que hallaría menos limitaciones en la soltería? Primera hipótesis: la sociedad no suele aceptar que los individuos permanezcan célibes, exceptuando aquellos que se dedican a la vida religiosa (que suele ser entendida como la vida en pareja con la divinidad). Segunda hipótesis: habrían descubierto su insatisfacción respecto del esquema de la pareja tradicional, solo después de haber establecido una. Lee el resto de esta entrada »


PRESENTACIÓN

12 octubre 2009

Historias como las de Manón Lescaut y Carmen, establecieron desde el siglo XVIII la imagen tan temible como seductora de mujeres jóvenes y atractivas, capaces de arrastrar a los hombres que tropezaban con ellas hacia la perdición (destruyéndose ellas también, conviene recordarlo). Como son ficciones elaboradas por hombres, resulta menos difundida la imagen opuesta, de mujeres víctimas del encanto falaz del sexo opuesto. En un caso y otro, lo evidente es que las relaciones de pareja plantean riesgos considerables para quienes las exploran, junto a un atractivo que impide evaluar de manera objetiva esos riesgos. Despreocupándose de lo que pase después, los seres humanos tratan de acercarse y relacionarse con otros seres humanos.

Entre dos encaran los imprevistos que les reserva la vida, confían que al reunirse van a ser capaces de sobrellevarlos mejor. Según algunos, pueden ser más de dos los miembros de la pareja, y no valdría la pena tomar en cuenta a qué sexo pertenecen. Tampoco la sexualidad es el único objetivo de la asociación. Cuando logra establecerse una relación como esa, muchos intentan dotarla de permanencia ilimitada. La capacidad de reunirse goza del reconocimiento de quienes rodean a la pareja. Sus integrantes deben afrontar más de un riesgo por el solo hecho de estar juntos y pensar de a dos. Utilizan el mismo espacio, elaboran proyectos comunes, asumen compromisos a largo plazo. Respetan reglas de convivencia que no siempre coinciden con las del resto de la sociedad. Controlan un territorio dotado de cierta autonomía, un lugar que no es de fácil acceso para los intrusos. Continuar leyendo…