PAREJAS ROTAS DE LA SOCIEDAD TRADICIONAL

16 enero 2017
Código Hammurabi

Código Hammurabi

Si la mujer aborrece al marido, será echada al río, y si el hombre aborrece a la mujer, debe darle una mina de plata. (Código Hammurabi)

Dieciocho siglos antes de nuestra era, incluso antes del Código del Rey Hammurabi, para los acadios, la posibilidad de que una pareja fracasara en su proyecto de una vida en común, era tomada en cuenta por los legisladores. Aunque aceptaban que el fracaso pudiera atribuirse por igual al hombre o la mujer, no los ponía a ambos en el mismo plano de responsabilidad. Mientras ella debía pagar con su vida, él era condenado a pagar una multa (¿de una sola vez o en cómodas cuotas?). Nada alentaba, sin embargo, a iniciar la ruptura por cualquier causa. Leer el resto de esta entrada »


REHACER PAREJAS, ENSAMBLAR FAMILIAS

1 septiembre 2013

 

Fernando Botero: Pintura

Fernando Botero: Pintura

En la sociedad tradicional, las parejas se reunían por el resto de la vida, tanto si la relación se encontraba fundamentada en el amor y el respeto mutuo, como si se mantenía gracias a la combinación de abuso de una parte y la resignación de la otra. Separarse estaba mal visto. Podían establecerse relaciones paralelas, en el caso de los hombres, que sus parejas toleraban mientras no fueran demasiado escandalosas ni perturbaran la transmisión del patrimonio.

Formalizar una nueva pareja, después de haber quebrado una relación previa, tampoco estaba bien evaluado por la sociedad. A mediados del siglo XX, esas convicciones que habían sido tan firmes, comenzaron a deteriorarse. La separación y el divorcio que desde el Medioevo habían sido privilegio de la clase dirigente, pasaron a ser reclamados por la gente común, que no se resignaba al fracaso del proyecto de pareja y pretendía rehacer sus vidas. Leer el resto de esta entrada »


JUNTOS HASTA QUE LA MUERTE LOS SEPARE

3 enero 2011

Boda de comienzos de siglo XX

Si te unes con alguien para toda la vida, pones en común tus vidas y omites hacer todo aquello que pueda dividir o contrariar esa unión. La construcción de una pareja es nuestro proyecto conjunto, sin dejar nunca de confirmarlo, de adaptarlo, de reorientarlo en función de los contextos. Seremos lo que haremos juntos. (André Gorz: Carta a Dorine)

Siempre hay parejas que prometen delante de instituciones tan dignas de respeto como la Iglesia y el Estado, sinceramente convencidos de sus afirmaciones, que a partir de ese momento van a continuar juntos, pase lo que pase. Al mismo tiempo, es un hecho que en muchos países el porcentaje de parejas que se casan ha estado reduciéndose durante las dos últimas generaciones. La gente se une, cada vez más temprano, prueba si la vida en pareja les conviene, al margen de las instituciones que reglamentan esos asuntos, sea porque desconfía de la flexibilidad de las instituciones (el Estado, la Iglesia) para facilitar la separación, o de ellos mismos para adaptarse a los obstáculos de una relación. Leer el resto de esta entrada »