AUTOEROTISMO Y DESDÉN POR LA PAREJA (II)

12 agosto 2016

Esa necesidad de olvidar su yo en la carne extraña, es lo que el hombre llama noblemente necesidad de amar. (Charles Baudelaire)

Alfred Kinsey en portada de Time

Alfred Kinsey en portada de Time

A mediados del siglo XX, los estudios del médico Alfred Kinsey revelaron que una enorme mayoría de los hombres y mujeres de los EEUU había probado la autoestimulación alguna vez, desde la más temprana infancia  y a lo largo de toda su vida. Ellos aceptaban confesarlo más que ellas, haber incurrido en esa práctica, una situación que si bien contrariaba la opinión dominante de que las mujeres no lo intentaban nunca, por pudor o temor, por autoestima, podía interpretarse como una verdad a medias (a pesar de la liberación sexual proclamada por el feminismo, las mujeres todavía se resistían a reconocer que se masturbaban, tanto si carecían de pareja, como si la tenían y de ese modo satisfacían una demanda que por diversos motivos no lograban satisfacer sus parejas).

Una imagen tranquilizadora y romántica de las relaciones humanas, sistemáticamente alimentada por los medios masivos, comenzó a derrumbarse en ese momento. La posibilidad de que cada uno de los integrantes de la pareja pensase en sí mismo, en su propia satisfacción, cuando estaba solo o acompañado. Lee el resto de esta entrada »


AUTOEROTISMO Y DESDÉN POR LA PAREJA (I)

19 enero 2016
Vivian Maier: Autorretrato

Vivian Maier: Autorretrato

Los niños pueden tener amigos imaginarios, con los que sobrellevan su soledad. Esta no es una situación demasiado rara, en una cultura que otorga mucho tiempo de aislamiento a los niños, mientras los adultos trabajan y los abandonan al empleo de los medios. Los niños hablan con esos personajes inexistentes, los convierten en depositarios de sus secretos, evitan la temible sensación de no tener quien los oiga. Los teléfonos celulares, aplicaciones como whatsapp, los chats y otras alternativas, suministran versiones actualizadas de esa relación con interlocutores distantes, que atenúan la sensación de soledad, al punto de hacer creer que se trata del sustituto (mejorado) de una compañía efectiva. No obstante, al crecer y madurar, se espera que los solitarios desaparezcan de algún modo, que encuentren compañía real, incluso que establezcan parejas estables, con todos los riesgos que la convivencia acostumbrada a la promiscuidad mediática permite prever. Lee el resto de esta entrada »