DORMIR CON EL ENEMIGO: SEDUCCIÓN ORIENTAL DE MUJERES OCCIDENTALES


Rodolfo Valentino y Vilma Banky: The Son of Shejk

Rodolfo Valentino y Vilma Banky: The Son of Shejk

Demasiado lejos quedó la imagen romántica del viejo cine de Hollywood, en la que un musulmán seductor raptaba a una bella mujer occidental y hacía suspirar a la audiencia. Una amenaza nueva ha venido a sumarse a las muchas que atormentan los tiempos actuales. Desde hace más de una década, el riesgo de la frecuentación de las redes sociales ha logrado tomar forma para quedarse en el imaginario de Occidente.

Los estafadores usan la red para atrapar incautos y despojarlos de su dinero. Al riesgo de los niños, que fácilmente pueden ser seducidos por pedófilos capaces de camuflarse en la red como simpáticos avatares de su misma edad, se suma ahora el temor a los captores (casi siempre mujeres) que se introducen en la intimidad de las familias que tienen acceso a Internet, para convencer a otras mujeres, por lo general muy jóvenes, de abandonar a los parientes que de acuerdo a su percepción las oprimen, su residencia habitual, su cultura original, para seguir a sus nuevas amigas y entregarse a la sagrada causa del Islam, de acuerdo a la versión planteada por ISIS.

Probablemente no les esperan la excitación del combate cara a cara con el enemigo, sino el rol tradicional, incluso arcaico, para la visión de las mujeres de Occidente, de reposo de algún guerrero islámico. No es otra la recompensa que les está reservada.

Ser una sabaya [esclava sexual] es el mayor honor para ellas [las mujeres cristianas]. (Abu Khalid)

Madre de la Yihad

Madre de la Yihad

Para quien suponga que no se trata de una oferta demasiado atractiva, se afirma que son cientos las mujeres europeas, norteamericanas y australianas que han aceptado en los últimos años trasladarse a Medio Oriente, con el objeto de convertirse en parejas de combatientes islámicos, para darles tantos hijos como puedan y participar de ese modo en la guerra a muerte contra Occidente.
¿Cómo han llegado a tomar esa decisión, que no es trivial ni reversible, que puede prometerles el Paraíso después de muertas, pero que antes anuncia un más que probable martirio (que deberían ver como un premio)? Para la mentalidad juvenil, imaginar las consecuencias del presente no suele tener demasiado interés. Cuando llegue el futuro, si alguna vez llega, se verá. Todas las energías se encuentran enfocadas en el disfrute de lo inmediato.
En febrero de 2015, las fuerzas del orden españolas detenían en Melilla un grupo que operaba un portal web, gracias al cual captaba mujeres para la yihad (guerra santa) y las enviaba a los campos de entrenamiento de Siria e Irak, donde se les prometía iniciarlas en excitantes actividades bélicas. Un video juego similar a los que tantas familias aceptan sin pensarlo demasiado en sus casas, entrena a los jugadores que lo bajan de Internet, para que se vayan acostumbrando a las situaciones del combate contra los nuevos cruzados (los ejércitos de Occidente que hoy se encuentran en lucha contra el Islam, tal como sucedió hace mil años).

Guerrillera de la Yihad

Guerrillera de la Yihad

Facebook, un sitio de apariencia inocente, frecuentado por millones de jóvenes que comparten saludos y fotos en colores, difunde desde 2014 propaganda de ISIS y recluta mujeres en los EEUU, Inglaterra, Alemania, Australia, Francia, Bélgica, Marruecos, Turquía, Arabia Saudita.
En estos momentos no hay distancias que valgan para debilitar la influencia de los medios sobre las mentes juveniles. Todos los datos que alguien se decide subir a la red se encuentra disponible y sin censura, mientras millones de usuarios con criterio formado o sin él, vagabundean por las redes, en busca de novedades que ocupen su tiempo libre.
Hombres atractivos o al menos distintos de lo que una muchacha aburrida encuentra en su entorno, soldados que se fotografían sonrientes y seguros de sí mismos, con un arma al lado, en selfies que fueron registradas en palacios lujosos, confiscados no hace mucho por ISIS, provienen de países exóticos, presentados en las fotografías como lugares de placer, aventuras y poses heroicas, convocan a parejas desinformadas, que se rebelan contra la opresión de sus familias, contra la rutina que las aguarda hasta el fin de sus días, si antes no toman la decisión de romper con todo eso y entregarse a quienes la prensa muestra en la actualidad como los mayores enemigos de Occidente.

Niñas secuestradas por Boko Haram

Niñas secuestradas por Boko Haram

Dormir con el enemigo no es un castigo, sino la promesa de algo muy superior a lo que puede esperarse de la rutina. ¿Acaso no resultaba irresistible para las mujeres occidentales un hombre como Rodolfo Valentino, el actor del cine mudo, cuando encarnaba al héroe seductor de The Sheik o el de The Son of Sheik, capaz de raptar a una bella mujer occidental, para llevarla a su tienda en el desierto y satisfacer sus deseos de ser dominada?

Se usa el llamado “yihadismo romántico” para trazar una cercanía virtual con individuos calificables como proclives a dejarse tentar, y a partir de ahí, ganarse su confianza. (Hans-Georg Maasen)

Algunas han anunciado su inclinación mediante grafitti, como las adolescentes Sabina Selimovic y Smara Kesinovic, que expusieron su amor por Al Qaeda en los muros del colegio al que asistían. Otras argumentaron razones de más peso, como las estudiantes inglesas Zahra y Selma Halane, que pretendían servir a ISIS desde la medicina. ¿Qué destino espera a las nuevas reclutadas? Nada muy nuevo: cocinar, lavar, procrear. En realidad, se trata de expectativas bastante más antiguas (y no por ello deshonrosas) de lo que es habitual entre las mujeres de Occidente.

La mujer yihadi es la mujer que cría a sus hijos para unirse a la yihad, para que luche y muera por la yihad. Eso es lo honorable. (Abu Musab al-Zarkawi)

En muchos países de Occidente, un estilo de vida parecido se considera patriótico y la posibilidad de estar en contra da lugar a acusaciones indignadas de la gente bienpensante. Más de medio siglo antes, los nazis planteaban una estrategia parecida, al organizar la Operación Lebensborn en los países nórdicos que ocupaban durante la Segunda Guerra Mundial. Para las mujeres de raza aria, ser inseminadas por los oficiales del ejército alemán era un honor imposible de rechazar, que se traducía en ventajas de todo tipo para ellas y su prole. Había que poblar lo antes posible al planeta con la mayor cantidad de miembros de la nueva clase dirigente.

Al Qaeda no tiene mujeres, pero las mujeres de los mujaidines hacen su papel heroico al cuidar de sus casas e hijos, medio de la dureza de la inmigración, de la unidad y esperando los ataques de los cruzados. (Ayman al-Zawahiri)

Atrapar a mujeres de los enemigos, para convertirlas en sus parejas y dóciles instrumentos de la voluntad de los agresores, ha sido una estrategia masculina inmemorial, que suele adoptarse con varios objetivos: desde variar y fortalecer el material genético de su grupo, hasta complacer su propio ego mediante el control absoluto de esas hembras apetecidas, que a partir de la captura o aceptación del trato que las convierte en simples reproductoras, se ven imposibilitadas de retroceder. ¿Quién habrá de recibirlas cuando el privilegio cese?
No puede descontarse otra gratificación: la de humillar y desalentar a los adversarios, que fueron incapaces de prever y evitar la ofensa de perder a sus mujeres. Los míticos fundadores de Roma raptaron a las mujeres sabinas, demostrando por la fuerza que eran ellos, y no los anteriores ocupantes del mismo territorio, quienes merecían permanecer. La violencia quebranta un orden tradicional y funda otro, que puede ser definido como arbitrario, y sin duda es discutible y habrá de resistirse, pero también es efectivo, puesto que no puede ignorarse (ni olvidarse).
Las mujeres pueden convertirse en soldados, tal como los hombres, siempre que les dé el armamento adecuado y se las convenza de que su vida no vale nada, si no defienden la causa a la que adhirieron. Eso se da en todos los bandos.

Desde las anarquistas del siglo XIX, las mujeres han participado mucho en los grupos y movimientos seculares que trataron de lograr sus objetivos medio de la violencia política. (Brigitte Nacos)

Quizás no haya combatientes femeninas en la yihad, pero sí entre sus adversarios de la región. De acuerdo a la opinión de los guerreros kurdos, los combatientes islámicos temen la participación de las mujeres y suelen dispersarse ante un ejército que las incluya. Si una mujer armada mata a un hombre en combate, el daño sufrido por él sería inconmensurablemente mayor que el de la muerte, porque el deshonor de ser derrotado por una hembra le impediría acceder al paraíso.

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