¿SON POSIBLES LAS PAREJAS DE AMIGOS?


Sigmund Freud y Karl Jung

Sigmund Freud y Karl Jung

Hubo un momento, en los años iniciales del Psicoanálisis, en el que Sigmund Freud y Gustav Jung no pudieron continuar trabajando juntos. Cada uno encabezó su propio movimiento clínico y teórico, donde no había cabida para el otro. Muchos seguidores intentaron reconciliarlos durante el resto de sus vidas, sin conseguir nada. Los músicos John Lennon y Paul McCartney se distanciaron tras la muerte del representante Brian Epstein y la aparición de Yoko Ono en la vida de Lennon, destruyendo a The Beatles hacia el final de los años `60. A medida que el tiempo fue pasando, lejos de desdibujarse las diferencias, la enemistad entre ambos se consolidó.

John Lennon y Paul McCartney

John Lennon y Paul McCartney

Desde la resignación clásica ante la simultánea necesidad y fragilidad de la relación inter pares, hasta la confianza utópica en la camaradería de los oprimidos, habitual en la retórica de la izquierda política, la relación que entablan los amigos pone a prueba nociones tan arraigadas como el egoísmo, la desconfianza y competitividad entre los seres humanos. Casi todo el mundo quiere tener amigos, para apoyarse en ellos y demostrarse merecedor de afecto, pero no son tantos los que pueden alardear de haberlos conseguido.

Es más vergonzoso desconfiar de nuestros amigos, que ser engañados por ellos. (La Rochefoucauld)

Cuentas claras conservan la amistad. (Refrán español)

No camines delante de mí, porque no te seguiré. No me sigas, porque no te llevaré a ningún lado. Camina a mi lado y marchemos juntos. (Albert Camus)

Probablemente la colaboración entre iguales, que esperan lograr objetivos comunes, llevada a cabo por dos o más personas que han acordado actuar juntas, fue en el pasado algo tan difícil de establecer como en la actualidad, porque en cualquier relación humana no tardan en definirse jerarquías que subordinan a algunos, inequidades en ocasiones inevitables, que pasan a establecer un sistema que no acepta ser removido e incluye sumisiones irritantes, rencores, aprovechamientos de unos por otros, situaciones que tienden a poner en crisis y quebrar cualquier entendimiento previo.

No hace mucho, dos jóvenes amigos universitarios, Eduardo Saverin y Mark Zuckerberg trabajaron juntos en lo que luego se denominaría Facebook, para convertirse en un sistema de comunicación que involucra a millones de usuarios y genera enormes ganancias. La amistad no sobrevivió a un éxito como ese. Ambos se enfrentaron en una disputa legal que no deja muchas dudas sobre la irreversible separación de quienes creyeron compartir la misma visión del mundo.

La amistad no puede ir muy lejos, cuando ni unos ni otros estás dispuestos a perdonarse los pequeños defectos. (Jean de la Bruyere)

La confidencia corrompe la amistad; el mucho contacto la consume; el respeto la conserva. (Cicerón)

Entre dos personas, la amistad nunca viene dada, sino que debe conquistarse indefinidamente. (Simona de Beauvoir)

La división de roles por géneros, tanto como la escasez de oportunidades para destacarse en sociedad, estimulan la aparición de conflictos. Siempre hay tareas que se asignan a unos, de las que se excluyen a otros, siempre hay alguien que no se encuentra satisfecho por la atención que otro recibe. Puede argumentarse que los hombres y mujeres se desean demasiado para ser amigos. Para muchos, la búsqueda de intimidad sexual liquida cualquier intento de amistad. Cuando el interés erótico desaparece y una pareja se quiebra, lo que suele quedar es el resentimiento entre las partes, no la amistad por las buenas experiencias compartidas.

Para ser amigos, hace falta mantener una distancia que no debilita la conexión emocional. Por eso nadie intenta ser amigo de sus parientes. El parentesco es una relación que subsiste incluso entre personas que se detestan, mientras que la amistad puede darse tan solo entre aquellos que pueden confiar plenamente unos en otros.

Los hermanos Castor y Pollux cooperan en la mitología griega, puede suponerse que por una compulsión genética. Son gemelos y desde el instante mismo de su concepción milagrosa, no se concibe a uno sin el otro. Algo parecido ocurre con Rómulo y Remo, fundadores míticos de Roma. Probablemente esto ocurre porque no se trata de figuras del mundo real y han sido embellecidas, despojadas de contradicciones, para facilitar el culto. No solo comparten los mismos genes (la misma sangre, de acuerdo a la creencia popular) sino la misma personalidad, incluso los mismos pensamientos.

En la ficción, Louis y Lucien de Franchi, los hermanos corsos del folletín del siglo XIX escrito por Alexandre Dumas, son tan afines, que lo experimentado por uno, es también experimentado simultáneamente por el otro, sin importar la distancia que los separe. Un vínculo inexplicable los conecta desde que nacieron. La comunidad que se da en estas parejas del mismo sexo es superior a su voluntad y ellos no podrían arruinarla con nada que hagan.

Las amistades efectivas son de otro orden, el producto del compromiso de aquellos que deciden iniciarla y mantenerla (o quebrarla) de acuerdo a las respuestas que den a las circunstancias de la vida cotidiana. Las historias de amigos que de un día para el otro dejan de serlo y se convierten en feroces enemigos, capaces de aprovechar el conocimiento que han adquirido de la otra persona para dañarla, son más numerosas que las historias de amistades estables. No hay nada como la amistad para convocar una traición

El viejo Falstaff y el joven príncipe Hal, son grandes amigos de borracheras y mujeres, a pesar de la disparidad evidente que el régimen feudal les impone en las obras de Shakespeare donde ambos aparecen. Falstaff es crédulo, amistoso a pesar de lo tonto, y el príncipe le gasta una broma pesada tras otra, el anuncio de la última trastada que quiebra para siempre la relación.

¿Pueden continuar siendo amigos, cuando llega la resaca y ven el mundo sin la tolerancia atribuible al alcohol? La incompatibilidad entre ambos queda en claro desde la primera escena que comparten, pero Falstaff no es capaz de advertirla, por lo que el final resulta demasiado amargo para él. Un príncipe no se mezcla con vagabundos, cuya mera vecindad opaca su imagen destinada a infundir respeto.

Jean Paul Sartre y Albert Camus

Jean Paul Sartre y Albert Camus

Después de la Segunda Guerra Mundial, durante la cual habían compartido la Resistencia contra los invasores alemanes, la amistad de los escritores Albert Camus y Jean-Paul Sartre se quebró por las opciones políticas de cada uno. Mientras Sartre adhirió al comunismo, Camus se reveló como un crítico acerbo de esa ideología. Algo parecido arruinó la amistad de los escritores Gabriel García Márquez y Álvaro Vargas Llosa, distanciados por sus actitudes respecto del régimen imperante en Cuba.

La amistad es un alma que habita en dos cuerpos; un corazón que habita en dos almas. (Aristóteles)

La prosperidad hace amistades y la adversidad las pone a prueba. (Refrán español)

Es parentesco sin sangre una amistad verdadera. (Calderón de la Barca)

Aproximadamente en el 500 a.C. en Siracusa, se cuenta que Damón y Pitias eran amigos inseparables que estudiaban con Pitágoras. Cuando Pitias fue condenado a muerte por haber ofendido al rey Dioniso, Damón solicitó que le permitieran ocupar su lugar, mientras el amigo viajaba a su patria, para despedirse de su familia. Llegado el día en que debía ejecutarse la sentencia, cuando Damón estaba a punto de ser ajusticiado, Pitias apareció tras haber superado circunstancias que hubieran podido desalentar a cualquiera, dispuesto a liberar a su amigo de la muerte. Conmovido por tanta fidelidad mutua, el rey perdonó a ambos.

Inventada o cierta, la historia revela los límites que se le concedían a la amistad en esa época y en las que vuelve a conmover a quienes la evocan. Debía entenderse como una relación que los hombres libres no hubieran podido compartir con las mujeres, ni con los esclavos, ni menos aún con extranjeros, sino exclusivamente entre iguales. Vista como un privilegio, la relación era menos probable (por eso también más valiosa) de lo que hoy suele considerarse. Aquellos que no calificaban como amigos posibles, tampoco merecían la dignidad de seres humanos.

¿Cuáles han sido los límites de la amistad? En la sociedad islámica, los hombres y las mujeres continúan claramente separados la mayor parte de sus vidas, tal como sucedía hace cientos de años y solo se acepta que se relacionen en el interior de las familias. La relación que ocurre en ese ámbito restringido, no se da en un plano de igualdad entre los géneros, porque las mujeres se encuentran sometidas a las decisiones de los hombres, que se supone deben sostenerlas y protegerlas, pero que si deciden abusar de ellas, no encuentran demasiados obstáculos que los detengan.

Futbolistas ingleses del siglo XIX

Futbolistas ingleses del siglo XIX

Para la tradición machista de Occidente, donde se supone que la sociedad secularizada ofrece oportunidades iguales a todos los ciudadanos, con independencia de su género, es poco menos que imposible creer en la amistad entre hombres y mujeres, porque se supone que el interés por el sexo es lo único que pueden compartir. Dejar a un hombre y a una mujer a solas, era invitarlos a que iniciaran una relación sexual incontrolable. Más aún, era dar por consumada esa relación oportunista, a pesar de lo que dijeran ellos mismos. Para los criterios morales más estrictos, no hay amistad sincera entre hombres y mujeres. Los amigos confiables son aquellos del mismo sexo y deben dejar totalmente fuera de sus preocupaciones al sexo.

Los hombres se reúnen con sus amigos fuera del hogar, en los bares, en los sitios de trabajo, en los campos deportivos, en los partidos políticos, en los vestuarios de los clubes, en los baños turcos, en los burdeles. Se trata de lugares reservados, que permiten establecer una variedad de relaciones, algunas más públicas y otras más privadas, trascendentes o irrelevantes, en los que ocasionalmente se otorga un mínimo espacio a las mujeres, como si se intentara reducir el riesgo de una infección. ¿Quién no conoce historias de amigos del alma, separados por la insidia de una mujer (o su sola presencia disociadora)? Lo más penoso de esos cuentos aleccionadores, es que mujeres haya tantas, cuando hay tan pocos amigos del alma.

Gineceo griego

Gineceo griego

Paralelamente, las mujeres se reúnen con sus amigas en los hogares de cualquiera de ellas, en las peluquerías, en las escuelas religiosas y en los sitios de oración, en las despedidas de solteras y baby showers. Los hombres que encuentran cabida en estas reuniones, suelen ser muy pocos y no se los considera peligrosos, como es el caso de los eunucos del mundo islámico, encargados de controlar la inaccesibilidad del harem para todos aquellos que no sean el propietario masculino. ¿La amistad femenina es confiable? De nuevo, los chismes y las telenovelas de Occidente ofrecen una casuística alarmante. Dos grandes amigas pueden convertirse en enemigas, cuando se les cruza un hombre seductor en el camino, mientras que las historias de Oriente revelan que al margen del control masculino, subsiste, a la defensiva, en sordina, sólida, una amistad femenina que suministra continuidad a una cultura oprimida.

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