PAREJAS INCESTUOSAS


Morgan Feeman y E`Dena Hines

El actor Morgan Freeman llega en 2009 a una ceremonia de Hollywood acompañado por E`Dena Hines, su pareja desde hace una década. No son objeto de atención porque él tenga más de 70 años y ella menos de 30. Hines es nieta política de Freeman. El dato llega a ser discutido en las redes sociales. ¿Acaso el actor planea casarse con ella cuando solucione la disputa legal con su esposa, que involucra la distribución de millones de dólares? Los artistas suelen demostrar conductas extravagantes o incluso desafiantes frente a la opinión pública, pero la evidencia de una relación sexual con un pariente cercano es percibida como incesto, incluso cuando no llega a serlo en un análisis más cuidadoso.

El incesto es una falta sancionada con parecido rigor por las leyes y la moral dominante. En el 2007, en Alemania, donde Patrick y Suzanne K., una pareja de hermanos había convivido por varios años y tenía ya cuatro hijos, tres de ellos con retrasos mentales, solicitaba de la Justicia que se derogara la ley que establece penas de hasta tres años de cárcel para quienes incurren en incesto. El hombre se había efectuado una vasectomía para no engendrar más hijos, en la esperanza de continuar con la relación. Cinco años más tarde, el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo confirmaba que las leyes alemanas que se oponen a ese matrimonio, no violan la libertad de las personas.

Si una situación como esa ocurre, ¿por qué exhibirla, cuando se sabe que la condena social es unánime? El incesto prospera en el silencio de las familias tradicionales sobre la sexualidad (legal o ilegal) por temor o incluso como desafío a los códigos sociales.

En 2012, Patrick K. se empeña en imponer su punto de vista favorable a este tipo de relaciones, mientras su hermana y pareja ya no quiere saber nada de él. ¡Hay tantas mujeres y hombres en el planeta, con quienes puede entablarse una relación! Solo habría que buscar un poco, para encontrar a la persona más adecuada. ¿Por qué elegir precisamente a alguien que se encuentra demasiado cerca genéticamente?

El inconsolable Rey del cuento Piel de Asno, al quedar viudo, jura que a pesar de la solicitud de sus consejeros, no habrá de casarse con ninguna mujer que sea inferior en belleza a la esposa que acaba de perder. Por desgracia, su hija única reúne esas condiciones y el Rey decide casarse con ella. Aunque se trate de un cuento de hadas, el reclamo que provoca la posibilidad de un incesto es tal que la princesa huye del palacio y se convierta en una fregona cubierta con una maloliente piel de asno. Degradarse voluntariamente a la condición de sirvienta, despreciada por todo el mundo, es preferible a los privilegios que le permitiría continuar disfrutando el incesto.

Anaïs Nin

El músico Joaquín Nin habría establecido una prolongada relación incestuosa con su hija Anaïs, si pueden creerse las confesiones que ella dejó en sus Diarios, publicados después de la muerte de ambos. Hay quienes dudan de una situación como esa. Anaïs podría haber inventado todo, puesto que es autora de narraciones pornográficas en las que aparecen amantes maduros y abusos de hijos (mujeres y hombres por igual).

La idea de que un padre o una madre violen reglas tan firmes como aquellas que prohiben el contacto sexual entre parientes cercanos, causa espanto en las más diversas culturas, no se sabe bien si por la posibilidad de que facilite las mutaciones genéticas indeseadas o porque testimonia una situación de abuso perjudicial para el miembro más joven de la pareja.

Cuando Sigmund Freud definió el Complejo de Edipo, basándose en las historias de incestos que le contaban sus pacientes, los críticos contemporáneos se escandalizaron y prefirieron creer que se trataba de fantasías propias de mentes enfermas, que habían decidido insultar a personas respetables de su círculo más íntimo. Anaïs Nin, de acuerdo a esta visión, habría soñado con acostarse con su padre. Aunque en ese caso, ¿por qué molestarse en narrar el episodio en sus Diarios, para censurarlo a continuación, y autorizar su publicación post mortem? Ella no había duda en escribir ficciones que utilizaban material biográfico, entre los cuales sus infidelidades y relaciones lésbicas, incluyendo los nombres reales de sus parejas. Por lo tanto, habría estado protegiendo a su padre, no difamándolo.

Si Edipo se casa con Yocasta, su madre, es porque ignora el parentesco y (sobre todo) porque la ciudad de Tebas se lo exige, tras haberla librada del asedio de la Esfinge. Su crimen no está presentado como una historia de amor. Debe hacerlo, desde la perspectiva de los dioses, para dar cumplimiento a una maldición heredada de Layos, su padre. Víctima de un engranaje superior a su entendimiento, Edipo hace lo que otros esperan de él, cuando acumula un crimen sobre otro.

En la mitología griega, el dios Zeus toma como esposa a Hera, su hermana y luego a Remeter. En la mitología egipcia, las parejas de dioses Osiris e Isis por un lado, y Horus y Neftis por el otro, eran a la vez hermanos y esposos. Se dirá que a los dioses les están permitidas situaciones inaccesibles para el común de los seres humanos y también responsabilidades distintas.

Razones de fuerza mayor conducen al incesto de Lot con sus dos hijas, de acuerdo a la Biblia. Ellas no tienen marido, no encuentran hombres aceptables en la vecindad (que pertenezcan a su misma fe) por lo que deciden embriagar al padre para mantener relaciones sexuales con él, gracias a lo cual quedan embarazadas y la historia de su pueblo continúa. En estos casos, el incesto, a pesar de continuar condenado, rinde frutos superiores a la mera satisfacción sexual, y esos frutos terminan por ser aceptados por la sociedad.

La joven Cleopatra VI y el adolescente Ptolomeo XIII, son hermanos y se casan para que el poder permanezca en seno de la familia que reinaba en Egipto. El matrimonio fue decidido por el padre ambos, Ptolomeo XII, que vivía sometido a Roma. Que se tratara de un gesto político, no quedan muchas dudas. Pronto la unión se convirtió en lucha a muerte entre ambos (y las facciones de consejeros que tomaban parte por uno u otro). Después de derrotar a su hermano-consorte, Cleopatra opta por un segundo marido que de nuevo es uno de sus hermanos (luego encuentra a Julio César y Marco Antonio, con quienes efectivamente mantiene relaciones apasionadas). En estos casos, puede preguntarse si el matrimonio era lo que se supone en la actualidad o meramente una alianza de Estado, que excluía el trato íntimo.

Nerón y Agripina

Cuando esa relación se daba entre Nerón y Agripina, su madre, o la de Calígula con sus hermanas Agripinila, Drusilla y Julia Livia, todo parece apuntar más bien a la patológica personalidad de emperadores que desafiaban la opinión de una comunidad aterrorizada por el poder sin frenos que ellos ostentaban, y se confesaba incapaz de sancionarlos.

En el Perú prehispánico, el incesto nominal de las clases dirigentes refiere de nuevo al ámbito de la política, más que a la sexualidad de la pareja. Cuando se advierte que el tabú del incesto se ha incorporado a tantas sociedades que no estuvieron conectadas entre ellas, la existencia de una pasión como esa o los problemas genéticos que genera, parecen no tener mucho que explicar.

Los grupos humanos necesitan establecer reglas que rigen el intercambio de mujeres. Al incorporar a maridos ajenos al clan de sus esposas, se establecen nuevas relaciones de parentesco y nuevos acuerdos entre las partes, que facilitan la vida de todos. Casarse con un extraño resulta más productivo para la comunidad, que hacerlo con alguien que se encuentra cerca. En el mundo primitivo, eso no puede ser discutido. Solo en la modernidad, que otorga tanto peso a los individuos y sus caprichos, el deseo de cualquier mujer, comenzando por las más próximas, comienza a plantearse como una meta deseable, aunque sancionada.

Lord Byron mantiene una relación incestuosa con su hermanastra Augusta Leigh, de la cual nace una hija y determina que deba exiliarse de Inglaterra, para eludir a la Justicia. Probablemente el incesto puede entenderse como parte de una rebeldía generalizada contra las instituciones de su época, los comienzos del siglo XIX, que incluye actividades tan opuestas como el consumo de láudano, el maltrato a su esposa legal, la escritura de poesía romántica y la lucha por la liberación de Grecia del dominio otomano. Quitado de ese contexto, que no llega a justificar nada, el incesto se convierte hoy en noticia de la prensa sensacionalista, en testimonio del relajamiento de las normas sociales propiciada por el consumo de estimulantes, en prueba de la existencia de personalidades que no han logrado interiorizar las restricciones dominantes.

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