PAREJAS ABIERTAS


Tilda Swinton y John Byrne

¿Para qué tomarse el trabajo de formar una pareja, cuando se aspira a mantener una libertad de acción de sus integrantes, que hallaría menos limitaciones en la soltería? Primera hipótesis: la sociedad no suele aceptar que los individuos permanezcan célibes, exceptuando aquellos que se dedican a la vida religiosa (que suele ser entendida como la vida en pareja con la divinidad). Segunda hipótesis: habrían descubierto su insatisfacción respecto del esquema de la pareja tradicional, solo después de haber establecido una.

Negarse a entablar compromisos puede ser una decisión cómoda para los individuos, pero contradice las expectativas de la comunidad. Cualquier disponibilidad para entablar y concluir relaciones de acuerdo al capricho de los individuos, trastorna el rol regulador del mundo privado que las distintas sociedades asumen. Los infractores, que siempre hay, suelen cuidarse de proclamar sus proyectos divergentes de vida, para evitar que los sancionen, aunque solo sea con miradas y susurros adversos.

Vita Sackville-West

La escritora Victoria Sackville-West y el periodista y diplomático Harold Nicolson formaban parte de la elite intelectual inglesa. De acuerdo a la evidencias, ambos se amaban y el matrimonio que contrajeron en 1913 duró hasta que la muerte los separó. En ese lapso tuvieron dos hijos, que criaron de común acuerdo, a pesar de lo cual cada uno vivía la sexualidad por su lado. Ella estaba interesada en la vecindad de escritoras como Violet Trefusis, Virgina Wolf y Evelyn Irons, mientras él se sentía atraído por los hombres. Practicaban lo que por entonces todavía no se denominaba una “pareja abierta”.

Dimitri Shostakovich

El músico ruso Dimitri Shostakovich se casó en 1932 con Nina Varzar, una estudiante de Física. En 1935 se divorciaron, por causa de la relación que él mantenía con la periodista Yelena Konstantinoskaya. Luego se reconciliaron y tuvieron dos hijos, en un momento en que la censura del régimen de Stalin perseguía al músico, bajo condiciones nada convencionales: pasaron a ser una pareja abierta: Nina se involucró con Artiom Alikhaniyan, un científico con quien trabajaba, en tanto Shostakovich mantuvo relaciones prolongadas con dos de sus estudiantes, Elmira Nazirova y Galina Ustvólskaya.

Historias como éstas no abundan y demostrarían que personas educadas, dispuestas a negociar sin ofuscarse los conflictos más íntimos, pueden satisfacer sus impulsos y minimizar el daño que causan a sus parejas. Cuando se advierte el dolor que causan los celos y el despecho, entre aquellos que se sienten desplazados en el amor de alguien a quien consideran su posesión exclusiva, cuesta imaginar que la pareja abierta sea un ejemplo viable para la mayoría.

La modernidad plantea situaciones nada viables en otras épocas (algunas de ellas, ni siquiera factibles para todos en la actualidad). Muchas cosas han cambiado en la relación de las parejas. Por primera vez en siglos, se aspira a establecer una igualdad de oportunidades para ambos géneros. En lugar de la automática subordinación de las mujeres a los hombres, una parte considerable de la humanidad exige negociaciones que contemplen la reciprocidad en el trato, con lo que se posibilita discutir asuntos que en el pasado se resolvían de manera menos racional.

Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir

Desde 1920, por casi medio siglo, Jean-Paul Sartre y Simone Beauvoir fueron el modelo de intelectuales modernos, anarquistas en su origen, que mantenían una prolongada relación intelectual y erótica, sin llegar a casarse nunca, renunciando a tener hijos. Vivían separados y eran autosuficientes desde un punto de vista económico. Podían ser considerados como una pareja, porque compartían proyectos literarios y políticos, viajaban juntos, pero no se debían fidelidad uno al otro (un acuerdo que parece haber sido más provechoso para Sartre, que para Beauvoir).

 

Una gran suerte acababa de dárseme. Bruscamente, ya no estaba sola. Hasta entonces, los hombres que me habían interesado eran de una especie diferente a la mía. Me era imposible comunicarme con ellos sin reserva. Sartre respondía exactamente a mi voto de los quince años: era el doble en quien reencontraba, llevadas a la incandescencia, todas mis manías. Con él, podría simplemente compartirlo todo. Cuando lo conocí, comprendí que nunca más saldría de mi vida. (Simone de Beauvoir)

La sinceridad (o la transparencia) es algo que no puedo renunciar. (Jean-Paul Sartre)

Después de un acuerdo previo, que el hombre se encargó de redactar, la pareja de intelectuales estaría en condiciones admitir la eventualidad de que alguno de ellos fuera infiel, siempre y cuando lo comunicara a la otra parte, porque el ocultamiento y el engaño quedaban prohibidos. Casi veinte años más tarde, Beauvoir encontró al novelista norteamericano Nelson Algren. La relación  fue apasionada y duró cuatro años. Ella debió sentirse más satisfecha que él, de acuerdo a las cartas que intercambiaron.

Uno puede tener los mismos sentimientos hacia alguien y no permitirles que gobiernen o transformen su vida. Amar a una mujer que no te pertenece, anteponer otras cosas y otras personas, sin que ni siquiera haya una posibilidad de que tú ocupes el primer lugar, es algo que resulta simplemente inaceptable. No me arrepiento de ninguno de los instantes que pasamos juntos, pero quiero un tipo diferente de vida. (Nelson Algreen: Carta a Simone de Beauvoir)

Una vez concluida la relación, Beauvoir regresó a Sartre, a quien acompañó sin arrepentimiento ni sumisión, hasta que la muerte de él los separó en 1980.

Me parece bien [la libertad de acción de la pareja], si el que te deja soy yo, pero que nadie se atreva a recogerte. (Dario Fó y Franca Rame: Pareja abierta)

La idea que subyace en la pareja abierta, es que la comunicación permite superar las crisis que ocurren periódicamente, sin liquidar el vínculo más profundo. Así como las edificaciones de grandes dimensiones incluyen grietas de expansión, la pareja necesitaría aliviaderos de tensiones, escapes que tendrían como objetivo facilitar la continuidad del nexo. El ideal de la exclusividad monogámica se abandona, pero no el de una relación duradera, más importante que las otras.

Las parejas tradicionales deben someterse a las reglas de la sociedad que las patrocina y vigila (algunas de esas normas se encuentran escritas, otras son provistas por la opinión dominante) de manera tal que no es mucho lo que está permitido inventar a los individuos. La pareja abierta, en cambio, obliga a sus integrantes a definir ellos mismos las reglas de su funcionamiento, por lo que no es raro que haya vacíos, situaciones no consideradas e incoherencias de todo tipo.

Cuando aparece otra persona que resulta atractiva para uno de los miembros de la pareja estable, ¿se avisa al otro de la tentación que acaba de plantearse, o tan solo se informa el hecho consumado?

En el primer caso, puede someterse a la otra persona a una preocupación excesiva, mientras que en el segundo surge la tentación de para qué hacerle sufrir con el dato, si eso no tiene consecuencias. ¿La nueva relación debe ocurrir lejos de la vista de la pareja, para no causarle más pena de la necesaria, o por lo contrario, muy cerca, para que pueda controlar el riesgo que implica?

Este debate era eludido por el enfoque tradicional de la monogamia, según el cual, junto a la institución rigurosa cabía la posibilidad de infringirla discretamente, mientras la pareja abierta desafía el doble estándar, proclama el carácter solo protocolar de las instituciones que la mayoría respeta.

No hace mucho, la prensa de farándula difundió la historia de la pareja abierta de la actriz Tilda Swinton y el escritor John Byrne, padres de dos niños, que compartirían la casa (¿también la cama?) con el joven amante de la mujer. La información no juzgaba moralmente a los personajes y solo aportaba condimento a las nominaciones del premio Oscar. Luego, la información fue negada por Byrne. Según él, la pareja se separó años antes, pero mantienen buenas relaciones. Por lo tanto, no habría trasgresión que resultaba tan atractiva para la prensa.

La ausencia de conflicto es lo más relevante de esta anécdota. Actores y escritores habitan hoy el Olimpo de los medios masivos y adoptan códigos de comportamiento, que no son aquellos de la audiencia masiva. El modelo que la prensa espera de ellos no es que defiendan la tradición, sino que la desafíen (incluso cuando se ponen en el límite de la condena de parte de aquellos que los admiraban).

5 respuestas a PAREJAS ABIERTAS

  1. Irene Dueñas dice:

    Si fuéramos tan civlizados comopara no tener celos ni pretender que nos amen en exclusividad, seríamos ángeles… y todavía no veo que nadie tenga alas.

  2. ARES dice:

    como abrir y entrar a este estado, me encanta el tema de las relaciones abiertas, pienso que dan mas seguridad y que son duraderas, ya que no se oculta nada. Me gustaria mucho abrir mi mente y tener una relacion abierta con mi pareja, como entro a esto?? gracias

    • oscargaraycochea dice:

      Ojalá fuera posible dar una receta fácil de seguir y confiar en su eficacia, pero no es así, como sucede habitualmente, dada la complejidad de las relaciones humanas. Los ejemplos del artículo demuestran que la apertura de la pareja no es para todos. En más de un caso, uno de los miembros (por lo general, un hombre) lo impone al otro, en su exclusivo beneficio. Es un juego que puede destruir la relación existente y causar graves daños a los menos equilibrados. El solo hecho de plantearlo, puede echar a perder la confianza de muchos y causar dolor a otros. Naturalmente, siempre habrá quien lo experimente por curiosidad intelectual, por necesidad hormonal o incluso como forma de espantar a una pareja que se ha tornado aburrida y no aceptaría el riesgo. Cada uno sabe lo que apuesta y lo que puede ganar o perder. Cuesta imaginar que las parejas abiertas sean más duraderas y seguras que la tradicional, porque lo evidente es la fugacidad y el desequilibrio que introducen.

    • Andrea dice:

      Lo importante es empezar a plantearlo en las conversaciones, a tu pareja le puede estar pasando lo mismo. Sin ser agresivo y plantear de lleno la situación puedes hacer un comentario que empiece a abrir la conversación para responder preguntas o hacerte más preguntas al respecto. A la larga después de varias conversaciones podrán llegar a una conclusión que los deje más tranquilos como pareja. No esperes respuestas en la primera conversación, talvez tarden unos meses en llegar a hacer acuerdos. Acuerdos como: Preferir o no enterarse. Está permitido el círculo de amigos o no. Mantener relaciones prolongadas con otra persona qué tanto nos afectará. Como bien dice la nota estos conceptos se van modificando a medida que va pasando el tiempo porque estás planteado una situación fuera de los mandatos socio-culturales.

      saludos

  3. Ana dice:

    Andrea, lo que dices es exactamente lo que me paso ayer con mi pareja. Llevamos 6 años, desde los 15 ( tengo 20 años) , y solo hemos estado juntos, no ha habido nadie más. Durante un viaje salió el tema, lo saque yo.. le dije que sé que lo nuestro será para toda la vida pero que no veía justo que solo hubiera estado conmigo toda la vida.. lo hablamos y ahí se quedo el tema.
    Ayer.. tras un año aproximadamente de la conversación, volvió a salir el tema.. y ya fue como un poco negociación. Él me dijo que prefería no enterarse y que fuera alguien fuera del circulo normal de amistades.. por ejemplo, si yo me encontraba fuera en un viaje y pasaba algo pues que no pasaba nada, a esa persona ya no la volvería a ver y seria solo una cosa sexual. También estuvimos hablando del hecho de diferenciar el sexo con algo mas sentimental, yo se que el vería la relación con otra chica como algo puramente sexual, y yo, en principio también lo veo como solo eso, el problema está en si luego, una vez en situación pienso lo mismo..
    Ha sido de mucha ayuda la información ya que como dice, la sociedad no entiende el concepto. Nuestra relación se basa en la pureza y en sinceridad absoluta.. nunca hemos tenido peleas de dejarlo ( solo rabietas y cabreos momentáneos) y si hemos llegado a esa conclusión ha sido porque creemos en la duración de nuestra relación y como bien me dijo él: “no quiero que lleguemos a los 50 años y que te arrepientas por no haber podido hacer lo que quisieras en tu juventud”.
    No se trata un tema de promiscuidad porque sé que no seria el caso, simplemente, alguna vez sin ir a buscarlo, si surgiera el caso y pasara, no seria un tema de infidelidad ya que mi amor hacia él sería mucho más fuerte que eso.

    Un saludo

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