LAS PAREJAS DE ADÁN


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Tiziano: Adán y Eva

Para las más opuestas culturas, se vuelve necesario explicar el comienzo del mundo actual, que todos conocen pero no por ello deja de plantear preguntas incómodas. ¿De dónde proviene todo lo que nos rodea? ¿Cómo llegó a ser lo que actualmente es? ¿Quién lo hizo? Las respuestas no son demasiado fáciles de aceptar, y en un afán de terminar con los interrogantes, los textos que se consideran sagrados, porque se afirma que fueron dictados por una instancia superior a la de los humanos, decretan que los datos que ellos ofrecen son todo lo que vale la pena averiguar, que por distintas razones no se puede ir más allán, sin incurrir en esacrilegio.

En el universo de tres grandes religiones monoteístas, el origen de la humanidad y el resto del universo se encuentra referido en el Génesis, libro redactado no se sabe por quién, pero instpirado por el Creador.

Aunque el obispo irlandés James Usher, estaba convencido de haber calculado con suficiente certeza la fecha del encuentro de nuestros primeros padres, Adán y Eva, el 29 de octubre de 4004 antes de la era cristiana, los estudios históricos sobre la época de redacción de los textos bíblicos demuestran que al menos esa parte del Génesis fue escrita durante el reinado de Salomón, diez siglos antes de nuestra era, como una advertencia de la casta sacerdotal sobre el riesgo que corría el monarca al permitir los cultos extranjeros, introducidos en Israel por algunas de sus muchas esposas. ¿Qué otra cosa podía hacer alguien, que através de un centenar de matrimonios, varios de los cuales políticos, se aseguraba paz de la región? La tolerancia resultaba inaceptable para los guardianes de la fe, temerosos de que los fundamentos de su sociedad se estuvieran resquebrajando.

La felicidad perfecta que disfrutaron Adán y Eva en el jardín de Edén, no duró demasiado (apenas lo que insume una luna de miel en la actualidad), porque de acuerdo a la interpretación literal de Usher, la expulsión del Paraíso y el consiguiente descenso de ambos al valle de lágrimas que es el mundo por todos conocido, habría ocurrido el lunes 10 de noviembre del mismo 4004.

Sobre las figuras de Adán y Eva se conoce lo necesario para justificar el cúmulo de prejuicios e inequidades que afectan a la existencia de las parejas humanas, tanto para los judíos, como para los cristianos y musulmanes que tienen a la Biblia como texto sagrado. La situación de Lilith resulta más odiosa aún. Ella es uno de esos personajes que a través del tiempo apasionan a los estudiosos, dada la particular posición que ocupan en el contexto mítico, no porque se hable mucho de ella, sino gracias a la sospechosa escasez de datos que ofrece el texto bíblico. En el Libro de Isaías se la menciona al pasar, como un monstruo nocturno y femenino, pero no se dice mucho más. Lilith debe causar suficiente horror, como para que nadie se interese en averiguar los detalles de su compartamiento o trate de  seguir su ejemplo.

Cuando se busca más información, hay que hacerlo en otros textos de la tradición judía, no menos especulativos que los frecuentados por los cristianos, puesto que se refieren a hechos tan remotos que no forman parte de la Historia, sino de la tradición y la fe, dos sistemas que no aceptan discusión de parte de los estudiosos.

El Génesis presenta dos comienzos del mundo en sucesión y solo en el segundo de ellos, la primera mujer es denominada Eva. ¿Se trata de un descuido del redactor, durante el reinado de Salomón? ¿O es el descuido de algún  transcriptor, no corregido oportunamente, situación más que plausible en una época en que los libros se reproducían mediante copias ejecutadas manualmente? Sería extraña tal falta de atención cuando se refiere al primer capítulo de un texto sagrado. ¿La duplicación de mujeres del comienzo delata más bien una censura incompleta, ejercida por los transcriptores del texto sagrado, que intentaba eliminar cualquier referencia a Lilith y enfatizar el rol menos asertivo de Eva? ¿Hay efectivamente dos parejas en la existencia de Adán?

Si la tercera opción fuera la correcta, quedan pocos datos que disponemos para reconstruir la historia de Lilith. A diferencia de Eva, ella no habría sido formada a partir de una costilla de Adán, y por lo tanto, no le debería obediencia, ni mucho menos gratitud a su marido, por estar en el mundo.lilith babilónica  Lilith surge de los mismos humildes materiales que dan origen a Adán y el resto de los animales: el polvo del suelo. Lilith deduce de una circunstancia como esas, que ella no es inferior a su pareja, que no le debe obediencia al hombre y bien puede negarse a obedecer las exigencias masculinas de instalarla debajo de él, cuando hacen el amor, mientras que ella aspira a ponerse encima (como señal de dominación).

Esa es la versión que suministra el Alfabeto de Ben Siráh, un texto escrito en el siglo X de nuestra era:  Lilith habría sido una hembra consciente de sus poderes, capaz de exigir lo que mejor le acomoda, no el objeto pasivo de su marido.

Según Yalqut Reubeni, en un texto de mediados del siglo XVII, los materiales que dieron origen a Lilith fueron el polvo y las inmundicias (de ese modo se consideraba en la tradición judía la sangre de la menstruación), motivo por el cual Lilith se encontraba condenada a la imperfección y el pecado, incluso antes de llegar al mundo. Cómo pudo ser que el plan del Creador incluyera ere error de cálculo, es una pregunta demasiado perturbadora, que es mejor dejar en el olvido.

Pareja independiente respecto de las decisiones de su esposo, reticente a asumir el rol de sometimiento incondicional que le estaba reservado, Lilith pasa pronto a ser descartada como un estorbo del Plan de la Creación, desalojada del Jardín del Edén, pero no por eso desaparece del universo bíblico. Separada para siempre de Adán, entra en una productiva relación sexual con Samael (uno de los tantos nombres que se le atribuyen a Satanás). Esa pareja tenebrosa da origen a una multitud de criaturas malignas, que desde entonces atormentan a la humanidad.

La imagen de una mujer rebelde, no conviene a la concepción patriarcal del mundo, pero Eva. la reemplazante, no es menos nefasta como compañera del primer hombre, puesto que si bien acepta inicialmente su rol de compañera sumisa, no tarda en dejarse seducir por las promesas de la serpiente y luego corrompe a Adán con el fruto prohibido, para que ambos lo consuman, incurriendo en una falta que condena a la muerte a su pareja y descendientes.

Desde el punto de vista masculino, hay dos paradigmas de mujeres, dos errores que los hombres se ven obligados a asumir, porque después de todo las han convertido en sus parejas. Según las feministas del siglo XX, la excesiva concesión del poder para los hombres, que intenta convertirlas en objetos de su propiedad y frena el desarrollo intelectual de las mujeres, no fue la mejor elección que pudo hacerse en gran número de culturas. Ocurrió hace mucho tiempo, antes de que comenzara la Historia, y los efectos de una distribución del Poder tan desigual como esa, continúa sufriéndose en la actualidad.

Adán no ganó nada al unirse, en vez de a una mujer independiente, de voluntad propia y de espíritu amplio, a la Eva claudicante. (Clara Campoamor)

Dado el origen de Eva (como derivado de una parte del cuerpo de Adán) y su responsabilidad en la expulsión de ambos del Paraíso, ella y no el hombre, su mentor y víctima, debería considerársela  culpable de la infelicidad que arrastra desde entonces la humanidad.  Eva se convierte en responsable también de una idea todavía más insidiosa: ella sería en todos los aspectos inferior al hombre que la precedió; solo habría llegado al mundo para servirle de acompañante, para aliviar su soledad y ayudarlo en sus empresas, todos roles evidentes de subordinación, que excluyen cualquier toma de iniciativas.

Los escritores de la Antigüedad no se cansaban de recordarlo:

Cada mujer debiera estar caminando como Eva, acongojada y arrepentida, y como castigo, debería sentir el dolor de dar a luz a los hijos, necesitando del marido y siendo dominada por éste. (Tertuliano de Cartago)

Lilith y Eva representan dos visiones de la conflictiva relación que suele darse entre los sexos, ninguna de las cuales resulta demasiado favorable para las mujeres. Tanto si ellas son malas, como si son torpes, los hombres que las necesitan y cometen el error de demostrarlo, deben ponerse a resguardo de sus maquinaciones. Eso no quiere decir que se aparten definitivamente de ellas (muy pocos optan por este camino de la soledad, tan opuesto a sus deseos), pero se encargan de establecer para ellas una serie de restricciones, que les impiden extralimitarse como hicieron Lilith y Eva en el pasado, con el objeto de que no puedan causar daños parecidos a los indefensos machos de la actualidad.Adán, Eva, la serpiente

La anterior puede ser considerada una interpretación parcial de la Biblia, que no muchos se atreverían a sostener públicamente en la actualidad, cuando grandes sectores de la sociedad se han vuelto sensibles al maltrato sufrido por las mujeres, pero no conviene olvidar que se trata de una opinión que ha permanecido vigente durante unos tres mil años y solo durante las últimas décadas ha sido cuestionada, por lo que no es demasiado probable que desaparezca en el corto plazo.

En la tradición judía se agregan al libro del Génesis algunos detalles perturbadores para la sensibilidad moderna. De acuerdo a esas versiones, que no figuran en la Biblia que leen los cristianos, Adán comienza la búsqueda de una pareja, mucho antes de la existencia de Eva. Ha llegado al mundo con hormonas que lo impulsan en direcciones que él no entiende. Por eso copula con las hembras de los animales existentes, sin encontrar en ninguna de ellas la compañía que lo satisfaga.

La incomodidad que genera esta narración, surge de la imagen de un primer hombre urgido por la conciencia de estar incompleto sin la mujer, zoofílico por reclamo de su cuerpo, alguien que se arriesga a exigir de su Creador aquello que notoriamente falta en ese mundo que se presenta como perfecto. Adán no es otro Narciso, entregado al aburrido diálogo consigo mismo, sino alguien que enfrenta a su Creador, para exigir que le suministre una mujer, como la mayor parte de los hombres lo hace, a pesar de que no siempre saben cómo entablar una satisfactoria relación con ella.

ADAN: Dondequiera que ella estaba, estaba el Paraíso. (Mark Twain: El Diario de Adán y Eva)

4 respuestas a LAS PAREJAS DE ADÁN

  1. francisco javier figueroa dice:

    si adan y eva fueron los primeros …
    porque hay tantos retratos antiguos de ellos con ombligo …
    si el ombligo es la marca de los bebes por donde se alimentan en el bientre materno.

    • oscargaraycochea dice:

      Retratos “antiguos”, como para afirmar que algún pintor tuvo como modelos a Adán y Eva y los registró tal cual eran… eso no existe. Solo son representaciones artísticas, vale decir, arbitrarias, convencionales, de personajes que se consideran la suma de todas las perfecciones físicas. Por lo tanto, no podía faltarles el ombligo. Intenta borrárselos y comprobarás que no se ven más creíbles, sino raros. En todo caso, si uno es creyente, no le cuesta mucho aceptar que Dios los creó incluso con detalles anatómicos que solo se justificaron más tarde.

  2. Guille dice:

    porque tienen ombligo .. si no nacieron como todos nosotros ??

    • oscargaraycochea dice:

      Si quieres imaginar que Adán y Eva existieron sin ombligos, puedes hacerlo. Los grandes artistas prefirieron imaginarlos de otro modo, perfectos. Mientras no te decidas a eliminar esas representaciones por considerarlas inexactas, no hay problemas. Tú con tu imagen, ellos con la suya.

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