Todas las parejas viven una etapa de encantamiento inicial, que tarde o temprano se disipa, debido a las traiciones, la objetividad que finalmente se impone sobre la pasión, o la rutina capaz de desgastar cualquier sueño de los enamorados, por embriagador que sea en el comienzo. Pero no todo es para lamentarse, porque al superar ese lapso en el que todo se percibe distorsionado, mejor de lo que es realmente, nacen lazos de amistad y colaboración que pueden ser tanto más duraderos y confiables que la atracción física.
El poco tiempo que Adán y Eva pasan en el jardín del Edén, suele concentrar la atención de todos aquellos que piensan en su historia. Pintores y escultores se deleitan con la representación de sus cuerpos jóvenes y desnudos. Durante esa etapa se acumulan la mayor felicidad posible y también el primer acto de desobediencia de la pareja, uno tan trascendente que condena al resto de los seres humanos a vivir lejos de su Creador, en el desamparo del mundo que todos conocemos. Leer el resto de esta entrada »

Escrito por oscargaraycochea 


